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Estadio Nacional

This time, creative writing pratice was a collaborative effort. I invented two characters, another participant a conflict. The task then was to bring both together. Sorry, again Spanish only.

Gloria va al Estadio todos los años. Cada once de septiembre, se compra una entrada para asistir al evento que haya ese día. Es su forma de hacer memoria desde que la tenían allí detenida con los otros cinco mil. Estaba embarazada entonces, pero eso no les importaba. No sabe que pasó con ese niño que iba a tener. Algunas veces hizo el esfuerzo de buscarlo, pero nunca salió nada. Dejó de buscarlo, aunque sigue creyendo que está vivo. Pero tendrá su vida sin saber nada de su madre, o creyendo que es la que le tocó. No hay que despertar a los demonios de los demás. Sus propios demonios, sin embargo, están despiertos, y por eso todos los años va al Estadio.

Ese año le toca un concierto de los Red Hot Chili Peppers. Hay mucha gente joven y tatuada alrededor de ella, que a Gloria no le incomoda para nada. Viene también para conocer, ya sea otro estilo de música, o de deporte, o de vida. Un joven con el pelo mojado se siente a su lado y ella, chismosa, le pregunta si se mojó el pelo por el calor. Aunque es alto y tiene una espalda bien ancha, parece muy tímido. Mira hacía abajo cuando le habla y le cuenta que es nadador profesional y que acaba de llegar de la práctica en la piscina olímpica que tienen en ese mismo campo.

En ese mismo instante empiezan a volar los aviones. Gloria los reconoce de inmediato, pues se parecen demasiado a los que habían atacado a la Moneda. Todo el mundo los mira confundido y la tensión en el Estadio es palpable. Empiezan a dar vueltas y piruetas, con humo blanco, rojo y azul que les sale de la cola:

Únanse al baile de los que sobran

Gloria sonríe porque reconoce la frase de una canción y de pronto, todos empiezan a cantar: Nadie nos va a echar de más. Nadie nos quiso ayudar de verdad. Los jóvenes tatuados se levantan de sus sillas y saltan las rejas, reuniéndose en el centro del Estadio. Allí empiezan a bailar, y Gloria lo pregunta al joven nadador si la quiere acompañar. El la mira por primera vez a los ojos, y en este momento Gloria siente un rayo en su corazón.

– ¿Miguel?

– ¡Mamá!

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“I didn’t think you would…”

I am apparently taking the Party Bus to work. When it arrives after an unusually long time, I can hear the bustling vallenato sound from far away. As I get on and try to get to one of the free seats in the back, I have to get past the singer, who’s also playing the accordeon in the middle of the car. The bus is on fire! At first, I am bugged by all the noise, and try to hide in my chair in the back. But a few seconds later, I start to like what I hear and my feet start tapping. I fumble for coins and pass them to the singer when he comes around to collect. He looks at me curious and says: “I didn’t think you would give us anything.” Perplexed, I ask him, why not. He responds with a gesture, signaling my face, and I am not sure whether he is aiming at my skin colour, or whether he is trying to tell me I look so serious. Then he starts to sing “Bella flor del campo”, smiling at me as I turn red. At that moment, the bus arrives at the next stop, we fist bump and say goodbye, and he and his two companions get off the bus.